Cada una tiene su manera. Esa que se ha transmitido por generaciones en la familia ¡es increíble cómo es posible que conserven ese sabor tan tradicional que nadie más puede igualar!
Así como cada ser humano es único y especial a su manera, la sazón es una característica personal de cada persona. Pero las abuelitas rebasan todas esas expectativas, y es que tal vez es por su experiencia o porque, aunque suene cursi, utilizan los condimentos que les dicta su corazón y eso no se compara con nada.
Cada abuelita tiene su secreto para darle el toque especial a la comida. Algunas complementan con tortillas hechas a mano, otras con acompañamientos específicos, y otras con la forma de cocción.
Ese es el toque más especial. Siempre, el amor es un condimento esencial en la comida de cada abuelita y la intención que esta tenga: a veces nos cocinan para consentirnos, otras veces para hacernos sentir mejor, y unas más, para curarnos.
Es posible que nunca sepamos realmente el secreto que ellas esconden, pero definitivamente es algo que no vamos a olvidar y que añoramos en los peores días. ¿Cuál es la comida que más te gusta de tu abuelita?
¿Sabías que las lentejas son ricas en ácido fólico, hierro, potasio y magnesio? ¿Sabías que la longaniza tiene proteínas, vitaminas B y grasa principalmente de la buena (a diferencia de lo que se piensa)?
Fin de semana para comer, beber y descansar bien. Con este suculento platillo ¡ten tu mejor fin!
El nombre de los tamales (“tamalli”, envuelto) puede cambiar según donde se coman. Lo que no cambiará es su rico sabor envuelto para ti.
¿Disfrutas picando de aquí y allá? Pues con estas fajitas de milanesas mixtas, te sentirás como en un buffet. ¡Adelante!