Ahora todo tiene sentido ¿no? Ya sabes por qué tu abuelita o tu mamá solían preparar este caldo tan delicioso en esos días de enfermedad o tristeza. Para todo mal, un buen caldito de res.
Las fusiones son cada vez más comunes. Además, son enriquecedoras enriquecedoras, como en este caso donde dos sabores conocidos se juntan para dar paso a algo único. ¿Lo dudas? ¡Aventúrate a probar!
Si hay un platillo que apapacha el corazón y te hace sentir de fiesta aunque sea lunes, es la receta de cochinita pibil tradicional. Esa mezcla de achiote, naranja agria, hoja de plátano y carne suavecita es puro amor en forma de taco.
La tradición se recrea en cada paladar, los sabores mayas se recuperan en cada mordida. Descubre los sabores de México en estas chayitas con milanesa a las finas hierbas.
Estos conitos de ensalada de pollo te van a caer como abrazo en día ocupado. Son prácticos, llenadores y perfectos para botanear sin culpas.