Una receta rápida y deliciosa para esos días ocupados.
Ingredientes
1 kg de pechuga de pollo sin hueso
5 piezas de pan chapata
600 g de chiles poblanos frescos
300 g de cebolla blanca
1 taza de media crema
90 g de queso crema
1 taza de leche entera
3 dientes de ajo finamente picados
2 cucharadas de consomé de pollo en polvo
2 cucharadas de jugo de limón
2 cucharadas de maicena
5 cucharadas de aceite vegetal
Sal y pimienta al gusto
Preparación
1
Lava y desinfecta todos los vegetales.
2
Corta las pechugas de pollo en tiras y marínalas con el jugo de limón, sal y pimienta al gusto.
3
Usa una pinza, para asar los chiles poblanos, directo al fuego, removiendo constantemente. Una vez asados, colócalos en una bolsa plástica y ciérrala para que les permitas “sudar”. Retira la piel y las semillas de los chiles y lava al chorro de agua. Pica los chiles y la cebolla blanca, en tiras delgadas.
4
En una cazuela, precalienta 3 cucharadas de aceite vegetal y sofríe la cebolla de 3 a 4 minutos a fuego alto, hasta que cambie de color. Agrega las rajas de chile poblano, el queso crema, la leche entera, el ajo picado, la maicena, el consomé de pollo en polvo y mezcla bien. Cocina a fuego bajo por 15 minutos, removiendo cada 2 o 3 minutos.
5
En una parrilla o sartén amplia, cocina las tiras de pechuga de pollo, 4 a 5 minutos por lado o hasta que estén bien cocidas.
6
Parte los panes por la mitad y tuéstalos a tu gusto en un hornito. Coloca las tiras de pollo y baña con las rajas con crema.
7
Sirve caliente.
8
¿Qué te pareció? Espero que esta receta te haya encantado tanto como a nosotros en casa. ¡Es la mejor forma de consentir a tu familia sin pasar horas en la cocina!